16.8.11

Abolición


El día que se abolió el deseo

por mandato imperial

sus "te quiero" escucharon

fríos "gracias" de otros labios

y epifánicamente

se extinguieron

las músicas dejaron

de tener melodía

la poesía fue obligada

a decir verdades

y cada vez se pareció

un poco más

a la aritmética

a la gramática

fue más sintética

menos sangrática.

Los besos perdieron

toda su humedad,

y los coitos fugaron

por la ventana

buscaron mejores mundos

en los que los placeres

de la carne

dieran algo más

que de comer.



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