20.8.11

Pecado



No hay nada

Más doloroso

En el pecado

Que saberlo

Compartido

La certeza

De la re-

Ciprocidad

El plexo

Hinchado

Hincado…

Puntas de pie

En la espesura

Imaginarte

Un par de veces

Incompleta

Sólo cubierta

Con el alma

Desnuda de

Palabras

Que ya no dicen

Que ya nos dicen

Que tu huída

Hacia la nada

Conduce hasta

Mi todo

Que tu caricia

Va al encuentro

Y la tinta

Que nos pinta

Nos desluce

Nos seduce

Pero ya no

No hay lugar

En el infinito

Para los dos

Y este encuentro

Es la evidencia

De ciegos videntes



16.8.11

Abolición


El día que se abolió el deseo

por mandato imperial

sus "te quiero" escucharon

fríos "gracias" de otros labios

y epifánicamente

se extinguieron

las músicas dejaron

de tener melodía

la poesía fue obligada

a decir verdades

y cada vez se pareció

un poco más

a la aritmética

a la gramática

fue más sintética

menos sangrática.

Los besos perdieron

toda su humedad,

y los coitos fugaron

por la ventana

buscaron mejores mundos

en los que los placeres

de la carne

dieran algo más

que de comer.



10.8.11

Cast


pensaba esa noche

qué cuernos hacer

con la castración

no lacanina

sino lacaniana

cómo velar

la falta

si ni las palabras

sobrellevan.

siempre menos

pero avanza

con dulces arqueos

y la líbido

por el piso

reptante

fría:

no

ya

no.


8.8.11

Eros y Thanatos


Todo o nada se reduce
Entonces a la cruel batalla
Pulsional, amurallada
Entre Eros y Thanatos
Que al fin y al cabo
Están juntos, digamos
Tristemente amontonados.
Por sabernos mortales
Inexorablemente finitos
Deseamos la trascendencia
Rogamos la sobrevida.
***
En el Thanatos habitan
La miseria y la ignorancia
De la llana desesperanza;
En el Eros, la angustia
El ardor y la esperansia,
Ese cóctel de ansia y espera
Que sorbemos los dolidos.
Porque el mundo doliente
Nos lucha por la utopía
Como modo de inquietud
Virtuosamente errante.
***
Pero ya es tarde
La noche larga
Trae tus suspiros
Y exhalaciones esquivas
Tus cantos en silencio
La media aferración
De cuerpos de otros
La vituperación vociferante
Y nada o todo se reduce
A la cruel batalla entonces
De ojos miopes escapantes.

Carol


Ya había sido la soledad

La tuya y la mía

La necesidad del verbo

Y esa noche

El café con cognac

Las penas ahogadas

En litros de alcohol

Las malas compañías

La calle y pitar

El indómito vuelo

Y otra vez solos

Con las calles a mano

Tu inquietante evolución

Mi despertar clasista

Y de nuevo la calle

Tu Marley mi Floyd

El abrazo dormido

En la gatera fría

El roce labial

La ansiedad del tacto

En morada ajena

y el frío lugar

El jugueteo

Y la completud

Del hasta luego

En el alba

6.8.11

Deseo


Ensimismado en lecturas lacanianas que le enseñaban que el deseo era el deseo del Otro; que el neurótico buscaba ser objeto del deseo, y que el deseo primigenio era el de reconocimiento, cerró el libro y prendió un cigarrillo.

En los dibujos que el humo encriptaba en el poco viciado aire del balcón desde el cual se veía la avenida, levemente circulada, pensaba en esas palabras que la joven de mirada triste le había dedicado.

Recordaba esos ojos, que tal vez le traían a la memorias todos los ojos tristes que conoció en su vida, los de esas jóvenes desahuciadas en su propia existencia que le prestaban sus noches, sus hombros, sus cuerdas vocales, pero no sus piernas; recordó también los suyos, esos que conocieron poco más que fracasos.

Reflexionó incluso acerca de estos mismos fracasos, que seguro desde su pueril inconsciente había alimentado por su oculto temor a sostenerse en el éxito.

Releyó las páginas de Lacan y pensó en el goce que esto le producía constantemente, en ese sádico interjuego entre el dolor más profundo y el placer obtenido por una frágil saciedad.

Volvió a cerrar las ajadas hojas impresas en el Viejo Continente, y pensó en su boca, que era capaz de tantas expresiones como nunca antes imaginara...

Con todas sus fuerzas luchaba contra las ganas que tenía de ignorarla, como tantas habían hecho con él sin el mínimo suspiro, que no se habían percatado nunca de su existencia, y volverían a obrar de igual manera.

Pero no podía, no podrá nunca con ese deseo, que no tiene nada de persecución de placer sexual, sino que tiene más de otra cosa que nunca logró interpretar.

Tal vez la clave sería creer que toda gran obra comienza en intentar; y era quizás justamente esa la palabra que lo salvaría, y eso será lo que me propondré explicar en las líneas subsiguientes.

5.8.11

2002

Delirios incontrolables
Producto del alcohol
Fuegos de artificio
Libertarios cánticos
Anarcos nazifascistas
Propugnando el orden
Gandhis de bolsillo
Con balas de utilería
Escapandos de todos esos
Voluminosos pectorales
Pictóricos pudorosos
Sedientos de sequías
Víctimas de la felicidad
Incansables furtivos
Cazadores de libertades
Civiles
Esquizofrénicos literatos
Paranoicos de soledad
Angustiosa
Lisérgicos ignotos
Propiciando la mentira
Desde histriónicos sillones
Históricos rivadavienses
Profetas sepultureros
De treinta mil sueños
Detenidos desaparecidos
En un río eterno
De fatal olvido pequeñoburgués
Falsos demócratas
Perseguidores de ideologías
Vaciando plazas, mentes, escuelas,
Estómagos.

3.8.11

Joke

La libertad es un chiste negro

Cuando esperan tras la esquina

Los personeros de la suerte

Dispuestos a propinarnos

Un golpe de realidad

Justo en el medio

De la trompa.

Quedamos desparramados

Llenos de apariencias

Sin vernos cautivos

en esta cárcel

De malditas rutinas.

Metidos para adentro

Emprolijados de una vez

a hachazo limpio

sin crear, sin creer,

creyendo saber

y hundidos en la

más puta ignorancia

hasta que el sol ciega.

Del otro lado ellos,

Nativos de seda,

Narcotizados en su

Imbecilidad 32 pulgadas

Con sones sigilosamente

Creados para mutilar

Su alma de a poco,

Mientras, esa sonrisa

Por siempre idiota

Nos mira por arriba

Del hombro infame.


Recuerdo

Hoy me resistí

Fue difícil

Pero tu nombre

Fue a parar

Al fondo del cajón.

***

Café negro,

Salí a la calle

Marlboro en la puerta,

El asfalto en los pies

Baldosas salpicantes

***

Tragando humo

Mezclado de olvido

Mastico los últimos

Resabios de sabor

Del beso final

***

Pateo de taco

Las piedras

Que te nombran

Las clavo

En el pasado

***

Cae el día

Y el bloc ataca

Llega la birome

Y todo fue en vano

Incluso etéreo el olvido.

1.8.11

υπέρβαση


Será que los dioses griegos

Que repudian la desmesura

Los condenaron a la mentira

Al feroz ocultamiento

Y al engaño permanente.

Al saber en cuclillas,

Escondido de las vistas

Entendiendo que no hay

Para ellos otra verdad

que la perra irrealidad.

Cómplices del ocultamiento

Prófugos del desencuentro,

Irán desgranados por

El mundo, siempre

En otro rumbo.

Ese es el castigo

Por haberse arrojado

la una en el alma

Oscura del otro

Y este en su fulgor,

El de ella,

En su brillo;

Escondidos detrás

De versos ajenos

Del cantar estelar

De aguijones

Sanguinolentos.